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martes, 7 de mayo de 2013

Si hubiéramos aprendido ingles / If we had learned English




Siempre he pensado que si los de mi generación y los de las anteriores hubiéramos aprendido inglés a los cinco años o incluso antes –como ocurre ahora, donde en las escuelas se enseña un segundo idioma desde Infantil- otro gallo nos hubiera cantado. Más aún en una comunidad como Canarias, donde se vive del Turismo.

Ya de adultos te empeñas en aprenderlo. Logras un alto nivel pero a la hora de hablar no tienes la “soltura” y la expresión de una persona que lo adquirió de niño. Por lo menos a mi me sucede. Tienes la mente tan acostumbrada a pensar en español que cuando intentas hablar no posees esa agilidad por mucho que tengas un nivel B2.

Por fin desde hace unos años en España se ha apostado por las lenguas extranjeras ya que queramos o no, el inglés se ha convertido en el vehículo comercial y de negocios. Sabiendo hablar inglés y español puedes recorrerte el mundo sin problemas. Pero en este país siempre hubo cierta reticencia al inglés (no creo que fuera porque nos costara aprenderlo, porque en realidad la gramática y el vocabulario español es mucho más amplio), sino debido a la “rivalidad histórica” existente y a las dificultades en pronunciarlo. Prácticamente América se comunica en español, incluso en países de habla anglosajona como Estados Unidos donde hay una amplia comunidad hispana.

Este vídeo es una parodia del aprendizaje del inglés:


Mientras en otras naciones de habla no inglesa, por ejemplo de Iberoamérica o resto de Europa, se puede ver en la televisión películas en versión original, en España siempre se ha tenido la tendencia de doblarlas. Asimismo, los que estudiamos la EGB empezamos a conocer el inglés a los 11 o 12 años en sexto curso y si lo hacías antes, te enseñaban palabras sueltas: dog, cat, door, window, pencil.

Luego el “acelerón” en la lengua inglesa llegaba cuando estabas en el instituto, pero en definitiva lo que aprendías era gramática y vocabulario. En eso somos los mejores, en cambio en lo que respecta a la expresión oral y a la escucha ya nos quedamos a la cola. De ahí que en la actualidad a la mayoría les haya dado por apuntarse a las escuelas de idiomas.

A todo esto hay que sumar el miedo y lo perfeccionistas que somos los hablantes de español a la hora de expresarnos. Te encuentras por la calle al típico turista extranjero que tiene nociones básicas de nuestro idioma y con cuatro gestos y decir “yo comprar” se le entiende. Él carece de vergüenza. Nosotros parece que tenemos que hablar correctamente o si no nos callamos y nos quedamos con las ganas, a no ser que te veas en una situación crítica.

  

Donde más se nota el silencio y la “vergüenza” o miedo al ridículo es en las clases de inglés. Son más los que no hablan que los que hablan, cuando en realidad deberían intervenir todos, porque de los errores se aprende.

Nos guste o no, el inglés es un idioma que obligan para acceder a gran parte de puestos de trabajo y para comunicarse a través de internet. Hace una década era valorable tenerlo pero actualmente es obligatorio ya que piden hasta terceros idiomas como francés, alemán o ruso. Así que no nos queda otra que eliminar ese miedo a hablar en inglés y “tirarse a la piscina”. 

Do you speak English?

martes, 9 de abril de 2013

Generación en tierra de nadie


Seguramente tú… Sí, tú que estás leyendo este artículo te vas a sentir un poco identificado o identificada. Estudiaste con el antiguo sistema educativo de la EGB. Jugaste con las muñecas o los master del universo hasta que tuviste los 12 años. Veías en la tele cada fin de semana los dibujos de 'Dartacan y los tres mosqueperros', a 'Willy Fog', a 'David el gnomo'.Tenías amigos con los que salías a jugar al fútbol o a las "casitas" en el patio o en la calle. Vestías como una niña o niño, “nada de hacerse mayor antes de tiempo” y te decían que si querías ser “alguien” el día de mañana, debías estudiar y sacar las mejores notas.

Personajes de la película 'Los Goonies' y juguetes de los 80
Fuente: Vanitatis

Sí, tú que perteneces a esa generación que tiene más de 30 y menos de 45 años. Aprobaste año por año el colegio, el instituto –y si repetías lo hiciste porque “te lo habías buscado” y sabías que aunque repitieras un año ibas a tener una recompensa. Te matriculaste en la universidad en lo que más te gustó, por lo que sentías vocación o quizás “para lo que te llegó la nota de selectividad”. Disfrutaste de tu época de universitario/a pero a la vez te reuniste con tus compañeros/as para realizar los trabajos e “hincaste codos durante cientos de horas” hasta que llegaste a la meta: ser diplomado/a o licenciado/a. Sí, estabas ahí, ¡¡ya lo habías conseguido!!

Luego hiciste prácticas en una o varias empresas y alguna te ofertó tu primer trabajo, puede ser que no muy bien remunerado pero, ¡estabas dentro del mercado laboral! Y como se solía decir de un empleo “se salta a otro”. Poco a poco fuiste ganando estabilidad, lograste un buen salario…¡¡todo parecía perfecto!! Hasta que en 2008/2009 llegó la crisis –a pesar de que algunos la intentaron negar y esconder- entonces empezaron a destruirse cientos y miles de puestos de trabajo (tanto de personal cualificado como poco cualificado). Se aprobaron numerosos Expedientes de Regulación de Empleo (ERE)y la sangría ha seguido hasta este 2013.

Alumnos en Campus de Guajara
Fuente: La Opinión de Tenerife


Así, probablemente tu situación ha cambiado mucho desde que terminaste la carrera, hace diez o quince años. Te cuesta más conseguir un empleo porque no perteneces ni al grupo de menores de 30 ni a mayores de 45, que son los que reciben más apoyos. No puedes aspirar a trabajos de “novato” y en vez de valorarse la experiencia se convierte en ocasiones en tu enemiga “porque diez o quince años trabajando” para muchas empresas significa que “te tienen que pagar más”.

En definitiva, tú aún eres una persona joven, en edad de trabajar y te sientes como si estuvieras en tierra de nadie, a mitad de camino. Sólo te queda mirar con optimismo el futuro: montar tu propio “chiringuito”, es decir, intentar emprender o “moverte más que los precios” para conseguir un empleo y tener suerte. Así que mucho ánimo porque quien la sigue la consigue. Y si muchas generaciones han salido adelante con menos formación y recursos, ¿por qué no va a hacerlo la nuestra si es la mejor preparada?

Oficina del SCE
Fuente: Universo Canario