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martes, 14 de mayo de 2013

La educación musical, una "maría"




La música siempre ha sido tratada en este país como una “María” hasta cuando se decidió introducir en los centros educativos como una asignatura obligatoria hace veinte años, siguió siéndolo. Nunca se ha valorado como debe la educación musical porque mucha gente lo ve como algo “ocioso” y de entretenimiento, cuando en realidad es todo lo contrario.

Se ha comprobado que la música desarrolla la inteligencia de los niños pequeños: agudiza el oído, le facilita el aprendizaje global y la psicomotricidad.

Estudios científicos han demostrado que los pequeños que aprenden música son más inteligentes. Esto se debe a que con ella no sólo escuchan y aprenden a distinguir sonidos, sino que se inician en el aprendizaje de las matemáticas, del sentido del ritmo y la articulación de las palabras. Con esta materia sucede como con los idiomas, lo ideal es iniciarse en ella desde temprana edad.

Sin embargo, en España y en concreto en Canarias, nunca se ha visto así. Se le ha observado como algo “elitista” cuando se trata de un aprendizaje universal. Un ejemplo lo tenemos en la joven tinerfeña Sislena Caparroso de 15 años, ganadora del programa de Telecinco ‘Tú sí que vales’. Esa niña no ha podido acudir a clases de canto para educar la magnífica voz que tiene porque carece de dinero para pagarlas.

Niña tocando el violín
Fuente: cosasdetv.es
Por ejemplo, hace 25 años al conservatorio podían acceder aquellos que pasaban un periodo de prueba de quince días. Realizaban unos cursillos gratuitos de verano –cuando estaba la sede en el Parque Viera y Clavijo- y después tenías que hacer una serie de exámenes y te evaluaban si tenías oído musical y sentido del ritmo. Si los pasabas ya entrabas en 1º de solfeo. La matrícula anual tenía un coste similar a la de la Escuela de Idiomas actual. Ahí iniciabas una carrera musical que en el 90 por ciento de los niños que empezaban, se quedaba en el ciclo elemental (cuatro o cinco años de solfeo, cuatro de instrumento y uno de coral). Eran pocos los que alcanzaban el grado medio o superior y se dedicaban profesionalmente a la música.

Ahora el Conservatorio es mucho más selecto y clasista que antes. Si quieren acceder a él para obtener un título oficial, deben demostrar sus buenos conocimientos y pagar más.  Por eso, mucha gente se decanta por las escuelas de música, donde poder aprender de una manera más entretenida y más económica.

Sede del Conservatorio de Tenerife
Es cierto que desconozco cómo está en la actualidad el tema de las becas en estudios musicales, pero no entiendo cómo el conservatorio de Tenerife y las escuelas de música dejan pasar “diamantes en bruto” como esta chica. Si canta así, imagínense con una buena formación musical y en particular, de canto.

Con este artículo sólo he querido reflexionar sobre la situación de la educación musical que continúa siendo tratada como algo “elitista” o de “entretenimiento”. La música bien enseñada aporta muchos beneficios a los niños y a los adultos. Así que, por favor, como indiqué antes, “no se olviden de ella y no la traten como una maría para entretener a los niños”.


miércoles, 17 de abril de 2013

Eufemismos


¡Qué manía se tiene en este país por no llamar las cosas por su nombre! No sé si es por la doble moral que sigue existiendo en España o por qué. Hay un miedo a denominar a la crisis, recesión (ya lo hizo el Gobierno de Zapatero y ahora el de Rajoy), al cáncer llamarlo “larga enfermedad” o “mal”, a ejercer presión llamarlo “escrache” –que no sé de dónde han sacado esa palabra, la verdad…de Argentina por lo visto. Pero ahora lo último, son las declaraciones de la ministra de Trabajo, Fátima Báñez, que se refiere a “movilidad exterior” cuando habla de la salida de los jóvenes españoles para trabajar fuera de nuestras fronteras. Es decir, lo que ya el año pasado alguno que otro político canario destacó y nos animó en uno de sus discursos, a emigrar. ¡Qué manía con que nos mandemos a mudar!

Jóvenes en un aeropuerto
Fuente: alertadigital.com


El diccionario de la Real Academia de La Lengua Española (RAE) tiene un término muy claro para definir lo que la ministra llama “movilidad exterior”. Esa palabra es “emigración: conjunto de habitantes de un país que trasladan su domicilio a otro por tiempo ilimitado, o, en ocasiones, temporalmente”.

Eso sí, la RAE hace referencia a un tipo de emigración-golondrina, “en la que el emigrante no va a establecerse en otro país, sino a realizar en él ciertos trabajos, y después vuelve a su patria”.

Ojalá sea esa “emigración golondrina” de lo que hable Fátima Báñez y no de la de “vente a Alemania Pepe”, la de la famosa película de Alfredo Landa en la que le “vendían la moto de que en el país germano era todo maravilloso e iba a ganar dinero. Después, resultó que allí lograba más salario porque trabajaba el doble y encima echaba de menos su tierra”.

La situación actual no es la misma de hace cincuenta años, cuando los españoles que emigraban para trabajar en fábricas no tenían casi preparación. Ahora lo que se exporta no son obreros, sino ingenieros, médicos, enfermeras…personal cualificado que ha costado mucho dinero formar y que en estos momentos no encuentra trabajo en su país.


Países a los que emigran los jóvenes
Fuente: www.ticsyformacion.com


Es muy triste que, en el último lustro, esos hombres y mujeres con “talento” que es lo que se supone que hace falta para “sacar a Canarias y a España adelante”, tengan que salir al exterior para labrarse un futuro. ¿Hemos estado invirtiendo en educación y formando mano de obra para terceros países?

Lo más lamentable de todo es que haya una parte de la sociedad que vea “con buenos ojos” esa emigración.  Anime a los jóvenes a “volar” porque parece que queda más “in” o más “chic” –esto lo indico en plan sarcástico- cuando quizás la mejor solución sería emprender en su propia tierra (siempre que se faciliten las condiciones). 

De hecho, muchos que viajan hasta Alemania o Inglaterra con ilusiones de un nuevo futuro profesional, terminan trabajando un año en un conocido establecimiento de hamburguesas americanas (si es para aprender un idioma con unos meses basta) ¿Es eso lo que queremos para nuestros amigos, conocidos…?