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lunes, 22 de julio de 2013

¡Locura por aprender idiomas!


Son las 8:45 de la mañana. Camino por la calle Enrique Wolfson, paso por delante de la clínica Santa Cruz, por el Colegio Pureza de María y observo que este lunes hay más de un centenar de personas rodeando la Escuela de Idiomas de Santa Cruz de Tenerife (antiguo Colegio Alemán). No se debe precisamente a la actuación de Pablo Alborán o de Juanes…

Son las 8:50 horas. Faltan diez minutos para que comience el reparto de las plazas que quedan libres en la Escuela Oficial de Idiomas de Santa Cruz de Tenerife y me han dado el número 187. ¡Hay 186 personas que están por delante para elegir plaza! ¡Han comenzado a repartir los números a las 7:30! Muchos de los allí presentes han llegado a las 5 de la mañana o incluso han pasado la noche por fuera del edificio. Todo por poder aprender un idioma: inglés, francés, alemán, italiano, chino o árabe este curso 2013/2014.

Esta situación aunque les sorprenda a algunos, no es nueva. Sucede año tras año pero en las últimas fechas se ha intensificado ya que cada vez hay más demanda. No sé si se debe a que existe más gente desempleada, a que el inglés es obligatorio para acceder a un trabajo o a que una parte de la población cree necesario aprender un idioma para poder emigrar a otros países.

Son ya las 9 de la mañana. Empiezan a llamar de cincuenta en cincuenta números. Con suerte alcanzaré plaza, ya que las que se agotan al principio son las de básico. ¡Esperemos que sí! –pienso  para mis adentros- aunque sigo temiéndome que de las 22 que se ofertan de avanzado se agoten.



Tras una hora y media de espera y después de hablar con varias personas que estaban en la cola, llega mi turno y por fin, consigo entrar en el idioma y en el curso que quería. Sin embargo, a mi alrededor observo caras de decepción. Aquellos que optaban a la mayoría de los niveles de inglés o al nivel básico de italiano y alemán no han podido entrar. También ha sucedido lo mismo con los de chino. No obstante, el personal de la escuela de idiomas les anima y les comenta que vuelvan a intentarlo en septiembre que, en ocasiones sobra alguna plaza…

Y ustedes se preguntarán, ¿por qué sucede eso? Está claro que la demanda supera con creces la oferta y si a esto le sumamos que en otras escuelas de idiomas de la Isla se han reducido grupos, ocurre lo que ocurre.

Ahora, también quiero dejar claro que en las escuelas de idiomas pasa un fenómeno que sucede en muchos cursos de diferentes materias, pero en este caso multiplicado por cuatro. Para conseguir plaza la demanda es altísima y poco a poco van transcurriendo los meses del curso y la cifra de alumnados se reduce a la mitad o a un tercio.

¿No tendremos fuerza de voluntad para aprender lenguas extranjeras? ¿Será que la gente no queda satisfecha con la formación? ¿Opinarán que el nivel es muy elevado o muy bajo?¿Se deberá a que tienen que hacer otras actividades y a que dejan los idiomas en un segundo plano? Ya les contaré…

Lo que está claro es que en la actualidad tenemos que dominar, como mínimo, el inglés y se valora mucho un segundo idioma. ¡De ahí la locura y el boom por aprender lenguas extranjeras!




Buenas tardes y les quiero ver estudiando!!;)

martes, 7 de mayo de 2013

Si hubiéramos aprendido ingles / If we had learned English




Siempre he pensado que si los de mi generación y los de las anteriores hubiéramos aprendido inglés a los cinco años o incluso antes –como ocurre ahora, donde en las escuelas se enseña un segundo idioma desde Infantil- otro gallo nos hubiera cantado. Más aún en una comunidad como Canarias, donde se vive del Turismo.

Ya de adultos te empeñas en aprenderlo. Logras un alto nivel pero a la hora de hablar no tienes la “soltura” y la expresión de una persona que lo adquirió de niño. Por lo menos a mi me sucede. Tienes la mente tan acostumbrada a pensar en español que cuando intentas hablar no posees esa agilidad por mucho que tengas un nivel B2.

Por fin desde hace unos años en España se ha apostado por las lenguas extranjeras ya que queramos o no, el inglés se ha convertido en el vehículo comercial y de negocios. Sabiendo hablar inglés y español puedes recorrerte el mundo sin problemas. Pero en este país siempre hubo cierta reticencia al inglés (no creo que fuera porque nos costara aprenderlo, porque en realidad la gramática y el vocabulario español es mucho más amplio), sino debido a la “rivalidad histórica” existente y a las dificultades en pronunciarlo. Prácticamente América se comunica en español, incluso en países de habla anglosajona como Estados Unidos donde hay una amplia comunidad hispana.

Este vídeo es una parodia del aprendizaje del inglés:


Mientras en otras naciones de habla no inglesa, por ejemplo de Iberoamérica o resto de Europa, se puede ver en la televisión películas en versión original, en España siempre se ha tenido la tendencia de doblarlas. Asimismo, los que estudiamos la EGB empezamos a conocer el inglés a los 11 o 12 años en sexto curso y si lo hacías antes, te enseñaban palabras sueltas: dog, cat, door, window, pencil.

Luego el “acelerón” en la lengua inglesa llegaba cuando estabas en el instituto, pero en definitiva lo que aprendías era gramática y vocabulario. En eso somos los mejores, en cambio en lo que respecta a la expresión oral y a la escucha ya nos quedamos a la cola. De ahí que en la actualidad a la mayoría les haya dado por apuntarse a las escuelas de idiomas.

A todo esto hay que sumar el miedo y lo perfeccionistas que somos los hablantes de español a la hora de expresarnos. Te encuentras por la calle al típico turista extranjero que tiene nociones básicas de nuestro idioma y con cuatro gestos y decir “yo comprar” se le entiende. Él carece de vergüenza. Nosotros parece que tenemos que hablar correctamente o si no nos callamos y nos quedamos con las ganas, a no ser que te veas en una situación crítica.

  

Donde más se nota el silencio y la “vergüenza” o miedo al ridículo es en las clases de inglés. Son más los que no hablan que los que hablan, cuando en realidad deberían intervenir todos, porque de los errores se aprende.

Nos guste o no, el inglés es un idioma que obligan para acceder a gran parte de puestos de trabajo y para comunicarse a través de internet. Hace una década era valorable tenerlo pero actualmente es obligatorio ya que piden hasta terceros idiomas como francés, alemán o ruso. Así que no nos queda otra que eliminar ese miedo a hablar en inglés y “tirarse a la piscina”. 

Do you speak English?