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viernes, 19 de julio de 2013

'Ni un pelo de tonto', expertos en ganarse al público



Tienen en la actualidad uno de los mejores “directos” que se hacen en Canarias (para mí, un directo no es que sólo suene bien, sino que se metan al público en el bolsillo). Se llaman Ni un pelo de tonto’ y es un grupo de rock de Santa Cruz que allá donde van “arrasan” con su música y su sentido del humor.

El grupo Ni 1 pelo de tonto durante su actuación en los pasados Carnavales
Fuente: Facebook

El otro día tuve la oportunidad de asistir a uno de sus conciertos. Siempre me habían hablado y había escuchado de sus actuaciones en locales como El Búho, en el Blanco Bar, en el Castafiore o en otros festivales que se han celebrado en Tenerife, pero aún no había estado presente en ningún concierto.

Reconozco que es de los grupos locales en los que notas que existe esa “conexión”. Esa “chispa” con los asistentes. Una sensación de entrega que me dio en su día otra banda de la provincia de Las Palmas, ‘Los Salvapantallas’, liderada por el ex componente de los míticos ‘Los Coquillos’, Ginés Cedrés y que sigue recorriendo las Islas. ¿Recuerdan aquel ‘Borracho hasta el amanecer’?

Tampoco es momento de comparar, ya que Ni un pelo de tonto se centra más en versiones españolas que en extranjeras, mientras que Los Salvapantallas apuesta más por la música en inglés. Sin embargo los dos se ganan al público “sí o sí”. Tampoco me puedo olvidar de un grupo canario que arrasa en el panorama nacional, Efecto Pasillo, con su ‘No importa que llueva’.

Ni un pelo de tonto’ en concierto es capaz de cantar una versión rock de ‘Como una ola’ de Rocío Jurado, hasta rememorar canciones de la banda legendaria ‘Palmera’, recordar a Hombres G, a Alaska. Es decir, David Amador (vocalista), Fonsi Rodríguez (bajista), Pablo Gómez (guitarrista), Carlos Martín (guitarrista), Néstor Cabello (batería) y Paco Matute (teclados) se atreven con todo y son capaces de hacer bailar y corear las canciones hasta el/la más soso/a del lugar.

Durante sus casi dos horas de concierto hacen que “muevan el esqueleto” desde un niño de tres años hasta un adulto de 70, porque sus canciones “no tienen fecha de caducidad” y se transmite en ellas de forma clara el liderazgo de David Amador.

Sinceramente, me sorprendió para bien este grupo que, ahora que lo pienso, es normal que tengan un verano plagado de conciertos en diferentes lugares. Así que los recomiendo, si quieren pasar un rato agradable, recordar viejas canciones y vacilar. ¡A vivir que son dos días!

Los componentes de la banda en otra de sus actuaciones
Fuente: Facebook



Buenos días y feliz fin de semana!

lunes, 22 de abril de 2013

El presente, la mejor ciencia ficción

Secuencia de la película 'Regreso al futuro II'

Es curioso lo que la mente humana puede imaginar acerca del futuro. ¿Se acuerdan de la película ‘2001 odisea en el espacio’ y de ‘Regreso al futuro II’? Son filmes de ciencia ficción de las décadas de los 60 y de los 80 que nos muestran la idea que tenían de lo que sería el siglo XXI. El 2001 ya lo pasamos hace tiempo pero el 2015 –año en que se desarrolla ‘Regreso al futuro II’ está a la vuelta de la esquina… ¿se imaginan que en dos años los coches, las bicicletas y los monopatines volaran como hacían en esa película rodada en 1985?

Llama la atención que no se hayan cumplido muchas ideas sobre el futuro y que, sin embargo, otras  que ni a los más creativos de aquel entonces se les pasó por la mente, se hayan llevado a cabo. Hace treinta años, quién nos iba a decir que llevaríamos smartphones con localización GPS, con juegos, aplicaciones, cámara de fotos y de vídeo, radio, música, acceso a internet… cuando aún teníamos el teléfono en casa que, para marcar el número había que girar la ruedita o pulsar los botones. Si acaso lo más parecido eran los walkie-talkie.


Ordenador MSX. Década de los 90

¿Y quién se iba a imaginar hace tres décadas que se podría llevar un ordenador de viaje o una tablet con un peso ínfimo y llena de programas para realizar los trabajos en cualquier parte? Si aún en los 90 los ordenadores pesaban un quintal, la pantalla de los monitores era verde y en los programas se empleaban comandos. Todavía me acuerdo del primer ordenador que tuvimos en casa, un MSX, con el que se podía jugar a los videojuegos. Eso sí, los tenías que cargar en una grabadora y tardaba como media hora en subirse y luego los veías en una pantalla verde, nada de color: negro y verde.

También, ¿recuerdan las cámaras de fotos? Funcionaban a pilas o había que mover la ruedita para pasar la foto. Y si nos referimos a la Polaroid… que supuso la revolución de aquel entonces porque –aunque las fotografías no eran de muy buena calidad y salían caras- eran instantáneas y el hecho de verse inmediatamente “valía la pena”. ¡Aún recuerdo lo que me gustaba de pequeña, que me tomaran una foto con esa máquina! Ahora son cámaras digitales...disparas y al momento ves cómo has quedado.¡Si nuestros ancestros levantaran la cabeza!

En la actualidad escuchamos música en el ordenador, a través de internet, en el móvil, en reproductores…pero hace aproximadamente dos o tres décadas era lo máximo tener una minicadena o unos walkman, ¡qué habrá sido de ellos!

Cámara Polaroid. Tuvo su apogeo desde finales de los 70 hasta los 90

Pero quizás lo más novedoso y que jamás se hubiera pasado por la mente de casi nadie son los modelos de Apple de pantallas táctiles y las redes sociales. Si acaso en los 80 lo que había más parecido eran las maquinitas que vendían “los indios” en Santa Cruz y ya en los 90 la Game Boy. Lo de las redes sociales no se lo imaginaron ni en las películas de ciencia ficción. Se veía alguna que otra videoconferencia. Nunca de crear tribus o grupos en internet. ¿Compartir una foto, un comentario…buscar a tus amigos del colegio en la Red, crear un evento, jugar…?¡Vamos, ni en sueños!

No sé si las redes sociales son una moda o no, como se dice por ahí, pero sí que han supuesto una revolución. Todo esto se lo debemos a gente como Steve Jobs, Mark Zuckerberg, Bill Gates… Ellos han logrado que nuestro presente sea mejor que lo que anunciaba la “ciencia ficción”.


Buenas noches!!


lunes, 1 de abril de 2013

Aquel 31-M


Puerto de Santa Cruz de Tenerife tras la riada del 31 de marzo de 2002
Fuente: Foro de Bomberos


Aquella Semana Santa habíamos decidido no ir al Sur y quedarnos en Santa Cruz. Ese sábado habíamos salido de fiesta a los pubs de la avenida Anaga y a la ya desaparecida discoteca Sat (antes en el Parque Marítimo). Teníamos un gran aguante (propio de veinteañeros/as)  por lo que la marcha nos duró hasta las seis de la mañana cuando cada uno regresó a su casa. Eso sí,  nada nos hacía presagiar lo que iba a ocurrir el domingo. El 31 de marzo de 2002 pasaría a la historia negra de la ciudad y de la Isla de Tenerife.

Serían las 12 del mediodía cuando empezó a llover sobre Santa Cruz. Aún el agua no caía con fuerza, como sucedió a partir de las tres de la tarde, pero era un día gris con el cielo totalmente encapotado. Hace una década el tema de las alertas nos sonaba a la población un poco a “chino”. De todas formas, estábamos en situación de prealerta, pero ni siquiera los meteorólogos (como después aseguraron) advirtieron la tromba de agua que iba a caer sobre el área metropolitana.

No se esperaba que una gran masa nubosa se anclara en el macizo de Anaga y, mientras descargaba, se iba a retroalimentar ante la cercanía del mar: un efecto parecido a la gota fría.

Durante menos de dos horas cayeron 220 litros por metro cuadrado. Una cantidad de agua imposible de absorber por el alcantarillado y que en una ciudad como Santa Cruz –en pendiente y llena de barrancos- supuso un caos.


Proximidades del Hotel Mencey en Santa Cruz de Tenerife
Fuente: Atan


Las imágenes que vienen a mi mente de esa fecha –once años después y tal día como ayer, en que coincidió domingo de resurrección y 31 de marzo- son las de los coches luchando en mi calle por no ser cubiertos y arrastrados por el agua, escorrentías en la montaña de Los Campitos y un cielo muy gris en el que retumbaban fuertes truenos. Afortunadamente ningún familiar estuvo ese día en la calle, pero sí muchos amigos decidieron no entrar en la capital y otros tantos vieron en peligro sus vidas.

Un pequeño aparato de radio a pilas fue nuestro principal compañero. Gracias a él –pues nos quedamos sin luz- y a llamadas de familiares y amigos que vivían en otra isla, tuvimos constancia de la gravedad de lo que estaba pasando.

Aquel 31-M aprendimos que la riada no era un fenómeno que sólo sucedía en la Península o en Sudamérica, sino que nos estaba pasando a nosotros. Costó la vida de ocho personas, cuantiosos daños materiales y dejó sin luz y sin teléfono a miles de vecinos del área metropolitana.

Después de ese 31 de marzo, todos vivimos lo que es una catástrofe natural. Aprendimos a ser más cautos. Las autoridades empezaron a tener en cuenta la importancia de tener limpios y de arreglar los cauces de los barrancos

Por desgracia, en estos últimos once años no solamente hemos sufrido una riada, sino también una tormenta tropical Delta y una tromba de agua el 1 de febrero de 2010. La diferencia es que las consecuencias de esos fenómenos no fueron tan trágicas. Ahora se da más valor a las alertas –aunque a veces se declaran algunas y no ocurre nada y da la sensación de que sea “el cuento de Caperucita”, que se avise tanto que cuando sea verdad nadie le haga caso. No obstante, más vale prevenir que curar…

Avenida Reyes Católicos de Santa Cruz de Tenerife durante la riada
Fuente: Foro de bomberos


martes, 19 de marzo de 2013

Rectificar es de sabios

Terraza de Santa Cruz de Tenerife. Fuente: Javier Ganivet/Diario de Avisos



El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife también ha tomado en consideración a los empresarios del ocio y la restauración de la capital. En estas últimas horas ha rectificado y la medida que ayer lunes levantó tanta polémica: el cierre de las terrazas de los bares y cafeterías a las 12 de la noche “sólo se llevará a cabo en zonas muy conflictivas y en altas horas de la madrugada”.

Así lo ha manifestado el concejal  de Servicios públicos, Dámaso Arteaga, en una información aparecida en el diario ‘La Opinión de Tenerife’ este martes. 


Desde mi punto de vista, “rectificar es de sabios” y esta decisión del Consistorio supone un acierto, más aún cuando lo que intenta y por lo que apuesta–según ha destacado el alcalde José Manuel Bermúdez en muchas ocasiones- es por dinamizar el ocio y el comercio en la ciudad en un momento de crisis como el actual.

Como apunté ayer, con el esfuerzo de instituciones, empresarios y vecinos se puede lograr la conciliación entre divertimento y descanso como sucede en otras grandes capitales del país.

Santa Cruz debe y tiene que seguir luchando por situarse  y mantenerse en los primeros puestos de ciudades españolas en lo que a calidad de vida se refiere. Tiene que ser un lugar en el  que los que quieran dormir, duerman y los que pretendan divertirse cuenten con zonas a las que acudir.

Eso se consigue con buena predisposición por parte de todos y evitando que nadie salga perjudicado. En estos momentos, la ciudad no puede permitirse el lujo de perder más puestos de trabajo sino al contrario: diversificar sus actividades y apostar por el empleo.

La unión hace la fuerza y en la situación actual no hay que poner “palos a las ruedas” sino favorecer la actividad económica. Por ello, me alegro de que el Ayuntamiento de Santa Cruz haya recapacitado esa medida.

lunes, 18 de marzo de 2013

¿Toque de queda?


La Terraza  Jet foil, A bordo, Nooctúa Santa Cruz, Camel Bar, Manhattan, Arkaba… estas terrazas, discotecas y pubs eran (aunque unas pocas siguen existiendo) los reyes de la noche de la CAPITAL tinerfeña en los 80 y 90. Y escribo capital con mayúsculas porque cada vez Santa Cruz de Tenerife se parece más a un pueblo.


La noche de Santa Cruz desde hace años ha caído en picado pero la “puntilla” definitiva (si no se rectifica y se da marcha atrás) va a ser la nueva orden con la que se limitará el horario de apertura de las terrazas hasta las doce de la noche. Todo esto “para que los vecinos de esas zonas puedan descansar”.

Fue a comienzos de este nuevo siglo -años 2002, 2003- cuando las áreas de ocio nocturno empezaron a desaparecer. ¿Y cuáles fueron los motivos? Grupos de vecinos se unieron para formar una plataforma contra el ruido y el Ayuntamiento fue primando el derecho al descanso sobre el divertimento. Incluso el Carnaval de Santa Cruz, de interés turístico internacional, estuvo a punto de no celebrarse en 2007 porque causaba “demasiado ruido”.


Avenida de Anaga de Santa Cruz de Tenerife
Fuente: www.ilovesantacruz.es


Es cierto que los vecinos tienen derecho al descanso, pero también es verdad que Santa Cruz de Tenerife no puede ser la única capital de provincia que está “muerta porque no tiene ocio”. Afecta a nuestra imagen como ciudad portuaria y turística, considerada el tercer destino mundial de cruceros.

Seguramente los residentes en lugares de bares y pubs de Madrid, Barcelona, Sevilla, o de nuestra vecina Las Palmas de Gran Canaria se quejen y presenten también denuncias por ruido pero allí el ocio nocturno no se ha visto perjudicado. Pero el caso es que en Santa Cruz la balanza está muy desequilibrada: se decanta en pro del vecindario, cuando es probable que exista una solución intermedia que concilie ambas cosas: diversión y descanso.

Esta última medida de cerrar las terrazas a las 12 de la noche no perjudicará sólo a aquellos que quieran tomar una copa un fin de semana, sino que conllevará –en un momento de crisis como el actual- a la pérdida de muchos puestos de trabajo en bares y cafeterías así como al cierre de negocios.


Terrazas en la calle de la Noria. Santa Cruz de Tenerife
Fuente: Tinerguia


Una de las soluciones intermedias que podría “salvar” la noche santacrucera en menos de cinco años sería aprovechar las naves industriales en desuso del puerto  y convertirlas en bares, terrazas y discotecas. No sería una apuesta descabellada ya que ciudades como Alicante o Melilla lo han llevado a cabo. De hecho, hace años se planteó hacerlo en la capital tinerfeña.

Por el bien de todos, de vecinos, de jóvenes, de trabajadores y de los dueños de bares y cafeterías, esperemos que esta medida se recapacite, no se efectúe y se tome una decisión que contente a todos.