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miércoles, 8 de mayo de 2013

Becarios


José es un joven de 22 años que vive en Madrid desde que tenía 18. Se fue a la capital cuando empezó a estudiar la carrera de Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid. Desde pequeño soñaba con imitar a Pepe Domingo Castaño o a Manolo Lama narrando los partidos de fútbol. Es por eso que decidió, cuando terminó el Bachiller, estudiar Ciencias de la Información.

Joven becario realizando un artículo
Fuente: cnnexpansion.com
Él es un chico de provincias pero como siempre le fue bien en los estudios consiguió una beca con la que iniciar la carrera. Año a año puso todo su empeño e ilusión para aprobar las asignaturas dado que si no lo hacía, sus padres no contaban con dinero para pagar el alquiler del piso compartido, la matrícula y la manutención.

José se levanta cada mañana a las cinco para ir a trabajar a una emisora de radio de difusión nacional. Allí gana poco, porque está de becario. Sin embargo, cree que es la manera de hacerse un hueco en el “mundillo de las ondas”. Una forma de conocer gente y a las “superestrellas de la radio”. Él es feliz cuando lo envían a cubrir una rueda de prensa o a participar en el informativo o en el magazine de la mañana. Siente que está aprendiendo y que algún día llegará su oportunidad.

Tras finalizar su jornada laboral de seis horas, José colabora con un periódico en el que escribe  artículos de interés, por los que no cobra nada pero siempre le aseguran que si algún día hay una vacante o sustitución, contarán con él.

Por las tardes acude a clase dado que su intención es acabar la carrera en el mes de junio. En cambio, sigue observando ofertas en las redes sociales o en portales de empleo en las que se pide un becario, un estudiante en prácticas o un periodista junior (que esté estudiando o hace muy poco que ha terminado la formación).

José a las cinco de la tarde está agotado, pero después de clase y más aún cuando es la época de exámenes o de entrega de trabajos, tiene que estudiar. Hay días en que duerme cuatro horas. Por eso, sus notas han empezado a bajar pero a él no le importa. Lo que quiere es hacerse un hueco en la emisora donde realiza las prácticas y sabe que el verano está a la vuelta de la esquina. Piensa que ¡Pronto conseguirá un buen empleo!

Fuente:zonaempresas.com
La historia que acabo de narrar es ficticia pero más de uno o una se habrá sentido identificado/a  o conoce a alguien cercano que es becario/a. He puesto el ejemplo de un estudiante de Periodismo, una de las profesiones con las que más se ha cebado el paro. Más de 12.000 periodistas han perdido su empleo desde que empezó la crisis en la Unión Europea (UE). Sin embargo, eso no resta las ilusiones de las nuevas generaciones que salen de las facultades.

Hoy es el Día nacional del becario. En España y en Canarias en estos momentos hay muchos jóvenes que son becarios de Ciencias de la Información, Ingenierías, etcétera. De hecho, alguno de nosotros cuando empezábamos, lo fuimos. Para mi fue una experiencia enriquecedora durante dos veranos, que me abrió las puertas a los medios de comunicación. Algunos critican a los becarios dado que les acusan de “quitar” el empleo a los veteranos, que tienen más experiencia, pero no creo que ellos tengan la culpa.

Desde este pequeño post va mi homenaje a esos becarios que muchas veces ven sus sueños cumplidos y otras sus ilusiones truncadas porque sólo obtienen trabajos basura.

Feliz Día Becarios y esperemos que la situación cambie pronto para todos





martes, 23 de abril de 2013

Querido amigo




Nos conocimos hace muchos años. Los dos éramos pequeños. Tú siempre fuiste menudito, pesabas poquísimo y al principio te tuve cierto respeto. Habías entrado en mi vida y no te conocía de nada. Encima sabías mucho más que yo de todo. Fuimos y aprendimos juntos en el colegio, luego en el instituto y en la universidad.

Así, poco a poco te fuiste convirtiendo en mi mejor amigo. Ése que te apoya en los momentos tristes y felices y con el que puedes realizar un largo viaje en guagua, avión, tren o tranvía. A pesar de que engordaste con los años, siempre has tenido ánimo para ir a la playa, a la piscina o al monte.

Me has dado palabras de aliento. Te has ido conmigo a la cama. Nunca has presumido de todo lo que sabes y eso que eres “pura sabiduría”. Me has hecho reír, llorar, sufrir…pero la vida es así. Me integraste en tu círculo de amigos y me has proporcionado muchos ratos de diversión.

Una vez, sólo una vez me olvidé de ti. Me empecé a fijar en otros que eran más delgados que tú. Ellos tenían más temas de conversación y no solo uno. Luego recapacité y me di cuenta que tú eras el más importante.

No quiero que ahora te pongas celoso ante la llegada de tu hermano pequeño. Es cierto que coqueteo con él, pero no me gusta tanto como tú. No es tan cercano.

Querido amigo libro quiero que sepas que siempre estarás presente en mi vida y que nunca te relegaré a un segundo plano, por detrás de aquellos que son más delgados y tienen más temas de conversación (los periódicos). Tampoco te abandonaré por tu hermano pequeño. Ése que ha llegado revolucionándolo todo en formato digital.

Te escribo esta carta para felicitarte por tu fiesta.



Feliz Día Amigo libro